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lunes, 7 de enero de 2013

Hambror


Escribirte como quiero es lo mismo que aprender a cocinar. La misma operación, buscando los ingredientes que me has traído selectos del mercado de tu vida. Un mercado colorido, de frutos con consistencia apenas madura. Tienes personas que gritan avivadas a metros del teatro, parejas histéricas un fin de año. Tienes abejas bailando entre olores marchitos de una jornada de trabajo, cabellos enmarañados de una noche entre tres cobijas y una losa.


Ir al mercado es una necesidad ahora, pasearme por los corredores y no dejar nada fuera de la vista miope. Tocar todo lo que pueda comerme, o simplemente tocar todo lo que tenga textura alguna. A veces no es necesario comprar nada, o decidir donde comer, basta con el recorrido, con la vista y la multitud que no se da cuenta de nuestro encuentro. No es necesaria la compra, porque al salir de ti me traigo la mano a los bigotes maníacamente y tendré tus aromas matutinos vespertinos y con suerte nocturnos. El aceite que se forma en las pendientes que te dan cara cuando me rozan tus porosidades. Las excentricidades y los chistes de los puestos que me ponen en escena para aprender a mezclarte en pequeñas notas mentales, en toda extensión. Para prepararte, una danza. Tú una encantadora de alimañas, y yo una serpiente que no sabe si meterse en ti, enrollarte con mi langido cuerpo, morderte o matarte de una sola vez.


Para comerte, sólo se necesita hambre. Yo soy un pozo sin fondo y tú eres un mercado. Así que dime, ¿cuándo me faltará el hambre y cuándo me faltará quién la sacie como tú? Si mi visita nunca es obligada, sino necesaria.

A.M. 

sábado, 5 de mayo de 2012

Oasis se escribe en fondo negro.

     Me tiré a la cama, me quedé horas pensando en todo lo estúpido que se puede ser, todo lo ciego. Persiguiendo espejismos mientras los oasis de verdad esta esperándolo a uno. Y los dejé esperando. Me fui a secar, esperando ingenuamente alguna lluvia, y las nubes venían con frecuencia, pero se iban más rápido que mi cansancio. Tirado en mi cama, en un desierto dónde las palabras fueron viento apilando arena sobre mí. Una sabana cálida para un cuerpo que nunca estará absento de los daños colaterales. Y ahora estaba absento de tu cabello, que parece listones de cuero negro. Ojalá tocaran ésta piel para hacerla sentir plena. 

     Si tan solo hubiera estado ahí para hacernos el intercambio habitual después de meses, si el encuentro con la casualidad no me hubiera llevado lejos, con unas esposas que ahora ya no son juego, que hoy pierden sus llaves para dejarme aquí en mi cama atrapado entre arenas movedizas; estaría celebrando el acostarme en tu tierra, sembrando semillas entre alientos nuestros. No necesitaría buscar mi "Mojo" en un espejismo para sentirme satisfecho.

    No me aquejas, yo me aquejo en el no saber que fue de esa celebración que prometí, en el intercambio que pospuse. No quiero saber, estoy cegado por este sol de medio día y las esposas que tengo en las manos parecieran haberse movido a mis pulmones. Te escucho trotar lejos de aquí y las memorias se disparan, los ritmos se caen lentamente... Oh, belleza oscura, compañera debería estar ahí, aún no es muy tarde ¿o sí?

    Hasta la más preciosa plata y el oro de más quilates, las perlas aún en la carne de la ostra; se postrarían contra los nosotros si fuéramos siervos únicamente de los dos. Renaceríamos de entre los ritmos que rompieran el silencio, siendo atemporales, dejando cualquier número de lado  y sobre todo, estaríamos en brazos del otro por un instante.

    No importa si me das sólo la llaga de tu desdén, querida; quiero más. Que me des tus opiniones como látigos bajando por mi espalda; dame más. Porque eres tú quién espero ver, eres tú la belleza en mi bestia, el oasis en mi desierto, lo cálido en mi cama, la culpa comiéndose mi cabeza, compañera querida, intercambiemos palabras de nuevo, porque no pienso cambiarte a ti.


AM_4_LR

martes, 27 de diciembre de 2011

Borradores.

Y todos los borradores y páginas que se quedarán aquí, apilarán su peso sobre la espalda de quién no quiso marchar. Porque al marcharse el paso se decidió a tropezar, porque usted sabe que los pies a veces piensan por si mismos, no puede uno controlarlos. Estás sentado y de repente los músculos se fastidian de ti y tu pereza, tiemblan para recordarte que no solo existe tu trasero aplastado en un cojín o tu cara postrada a veinte centímetros de la pantalla.

Te estirarás los párpados, automatizarás las respuestas, estarás ahí, con los pasos siendo borradores que nunca verán luz, porque nunca darás el paso que te falta. Este no es un mundo de valientes, los valientes mueren en las guerras, trabajan 24/7/365, limpian lo que nunca limpiarías, siembran vidas que ninguno de ellos (ni tú) saben cosechar.

Son valientes borradores anónimos, héroes, músculos que se moverán para ti cuando estés haciendo todas las cosas que pasan mientras se te mueren miles de células por minuto.

Camaleón

Camaleón - Adrián Martínez

A falta de columnas.
Fuiste líquido ausente.
Como la vida que se escurre.
Los segundos se desgajan.
Los ochos se despegan sin el viento.
Se voltean y ya no son eternos.
Las texturas crecen y hacen ríos profundos.
Donde la corriente ya no corre.

Ese viento que te dio en la cara.
Aquel escalofrío que te recorrió la espalda.
Este sentimiento de nostalgia.
Yo no sospecho.
Yo lo sé.
Un camaleón sigue siendo un reptil cualquiera.
No importa cuantas veces cambie su color.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Its night, late, and everything else around the figure in front of me, is blurry. Like a maze of fog coming to hold me, like dark matter of dreams that explodes in my almost-closing eyes. And this figure, this silhouette it embraces me and invites me to continue on a quest, down to a waterfall, on a cave, on a mountain. Invites me to drown, and I get to think I can breath not only air, but the essence of this figure. It stands over me, with long white fingers, long golden hair. And then, total silence. The fog goes away, and I realize who the figure is... a figure of green lights. Iluminating me. And two soft and red clouds reach out to the border of my lips, I melt. I melt and fade and freeze and live into it like it was a first breath after a comma, but I'm not breathing any air. Its just her I'm breathing in. It was not in my will to be this entwined. To scrap out a piece of me and send it flying to crash into history. To become a subject of a movie or a new bestseller. I'm sit there, and I shout to you "Illuminate my heart, my darling" as the strings bend and the color of the walls jumps to us. I ask and ask, and everytime I answer myself, and everytime I keep truth as my goal, since that evening. I'm just laying here, bare naked. Just me and your open eyes. Are they really open? Do you still see that light? The light we reflect from ourselves and makes it all glow and burn and stay in peace and fire? Is this a mirror? Is this a dream? Is this fate? Is this just you and me? It's your hand in mine.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Empate.

Y nunca se me hace, pareces un personaje sin nombre y dirección en un libro. Ya aparece, yo estoy aquí con mil historias que contarte, odiándote. Y tú... tú, entre pachangas y tareas ínfimas e inútiles sin darme cuentas de cómo va tu autodestrucción, o sí finalmente vas camino a la gloria. Y yo de nuevo, desubicado, en la vagancia como me encontraste aquel octubre, escribiendo estúpideces y hablando de fiestas de terror-cumpleaños. El reloj se hace pequeñito, era grande hace casi 5 años, ahora debe ser tan pequeño como mi ojo, me hablas de intercambios, como si fueras alguna estampa. Y a veces me lo creo, que debe haber algún otro tonto que te trate mal y te diga las cosas que nadie más se atreve. Sino, entonces es tu padre, su inflexibilidad prodigiosa que maldice los encuentros, el escaso papel moneda o el poco interés en desmanes controlados por alcohol y vestimentas que se asemejan más a luces de neón (las que me hacen chillar, y lo sabes). Qué a veces me dices, me pides (en parte en broma), que te recoja, que te haga la comida, como si fuera yo algún tipo de mesías personal que compraste en una tienda de souvenirs. Y te digo sin duda cada vez, que lo haría, pero la historia sabe bien que pasa cuando me pongo en plena disponibilidad, que algo en el caracter falla y la costumbre de la distancia nos evita tomarnos las propuestas como tú te tomas una Coca-Cola, o yo una cerveza. Por eso vengo y te recuerdo con publicaciones en un muro irreal, cuanto nos debemos atreves de los años. Probablemente recuerdes la "luna de diciembre" y es chistoso cuantos significados puede tomar ahora, y es chistoso que te lo mencione en el segundo escrito que te escribo oficialmente. O lo que sea que es ésta cosa que empezó como una manera de decirte que quisiera platicar contigo horas en una banquita del centro, o desvelarnos hasta las tres de la madrugada, insultándonos. Seguramente verás esto, reirás, chillarás, te dará miedo. Conozco todo eso y como probablemente me corregirás alguna falta de ortografía y yo me moriré de vergüenza. Como me dirás que te da pereza, y luego, en secreto o no, que te encanta y que soy un ñoño de lo peor. Y problablemente alguien más también lo lea y piense lo que todos siempre han pensado. Y reíremos otra vez, jugaremos con ello. Y quedaremos en un empate.

viernes, 9 de septiembre de 2011

Chitu

‎ Un instante, un par de manos, un jueves, un libro, un pueblo, una tragedia, una noche, un sueño, un libro sin publicar, un guiño, un café, una tarde lluviosa, un tipo sanguíneo, una cicatriz, un absorber mutuo del aliento, una telaraña, un río llevandonos al mar. Sin nadar (flotemos), el mar se convierte en otra eternidad, y el mar no se niega a ningún río.

Brevedad que construye fortalezas en las que nos encerramos, justo en el minuto adecuado. Justo a tiempo nos damos un código, una palabra y nos saltan miles a la mente, momentos y pequeñas ficciones. No le llamemos señales, no le llamemos coincidencia, llamemosle lo inevitable, con ello es suficiente. Sólo hay un momento, y es como será y fue, como antes como siempre, y es la eternidad.


miércoles, 7 de septiembre de 2011

Dos.

Estaba dormido sentado justo a medianoche, cuando uno de los médicos vino a decirme "Suficiente es suficiente". Me sacó rápidamente al pasillo, mientras yo podría haber jurado que estaba embrujado, veía fantasmas a cada uno de mis lados. Entonces me dijo algo que nunca habría pensado que quisiera escuchar: Que no había nada que pudiera hacer en absoluto para salvarte, que un coro cantará para ti pronto y que ésta cosa va a matarte. Algo en mi garganta hizo que mis siguientes palabras tropezaran, y algo en los cables causo que las bombillas estallaran, había vidrio en mis zapatos y caía lluvia del techo. Abriendo las cicatrices que apenas se habían hecho. Destrozando el cañón que ahora corre por tu pierna, pensé que era algo bello, pero la cura no era eterna. Mientras se abría pude escuchar el grito desde tu cama, pero me escondí en la sala hasta que se encendió la llama. Cuando reaparecí quise darte un remedio para la agonía, pero volviste a odiarme para darme tu apología.

Qué tuviste un nuevo sueño, que era más como una pesadilla, eras sólo una niña cuando mataron tu cabello. Luego te conectaron a las maquinas y estuviste a punto de morir, deberían haberte escuchado, pero pensaban que eran mentiras y chantajes. Tu padre era un imbécil, siempre te jodió, ponía engranes en tu mente y hasta hoy los mueve. Y nunca nadie puso atención cuando dejabas las comidas, "¡Cuarenta y tres kilos!" y ahora todo se repite y se termina.

Dime cuando crees que fue que nos volvimos tan infelices, luciendo unos anillos que nunca nos han dejado dar ni un solo aplauso. Cuando nos mudamos juntos estábamos tan desilusionados, durmiendo juntos con los sueños quebrantados, me mataba verte siempre siendo rechazada, pero no me importó todo lo que me lanzaste y los teléfonos que me quitaste. No me importó que me culparas por tus errores, sólo te cargaba por la puerta con todos tus temblores. Pero cada noche metías tu ropa en esa bolsa, mientras yo trataba de agarrarte por los tobillos (qué irónico suena ahora) y finalmente después de más de un año, me detuve para intentar detenerte de azotar esa horrible puerta para verte regresar como siempre. Bueno, nadie va a arreglar esto por nosotros, nadie puede. Y tú sólo dices que "Nadie va a escucharnos, porque nadie entenderá". Así que no hay puertas abiertas y no hay forma de romperlas, no hay ningún otro testigo, sólo estamos los dos.

Hay dos personas viviendo en una pequeña habitación, y de tus dos medias-familias destrozándote, hay dos maneras de contar la historia (aunque en verdad no les importe contarla). Dos anillos plateados y apresurados en nuestros dedos, dos personas hablando en tu cabeza, dos personas creyendo que yo soy el culpable, dos voces diferentes que salen de tu boca, mientras yo soy demasiado frío para preocuparme y demasiado enfermo para gritar.


Qué tuviste un nuevo sueño, que era más como una pesadilla, eras sólo una niña cuando mataron tu cabello. Luego te conectaron a las maquinas y estuviste a punto de morir, deberían haberte escuchado, pero pensaban que eran mentiras y chantajes. Tu padre era un imbécil, siempre te jodió, ponía engranes en tu mente y hasta hoy los mueve. Y nunca nadie puso atención cuando dejabas las comidas, "¡Cuarenta y tres kilos!" y ahora todo se repite y se termina.


Basada en "Two" de The Antlers.

viernes, 22 de julio de 2011

Extrañiálogo.

-Extrañamente extrañemos extrañándonos cómo extraños que sómos.

-¿Acaso es extraño extrañarnos?

-Nosotros sómos los extraños, por eso no es extraño que nos extrañemos. Lo realmente extraño sería que no nos extrañáramos.

-¿Y sí un día extrañamos ser extraños extrañándonos, por qué sómos extraños?

-Extrañaré ser un extraño extrañándote.

~Adrián Martínez.

sábado, 12 de febrero de 2011

Treinta y dos.

Para algunas personas, lo único que los identifica con otro ser humano es el hecho de tener treinta y dos cromosomas. No importa si eres un pobre diablo sin cabello, que perdió un ojo en Vietnam, en la guerra de las Malvinas o en algún tiroteo multitudinario en Tlatelolco. No importa si tienes una mutación genetica causante de costras en forma de escamas y ojos reptilianos, hasta donde los medicos saben, tienes treinta y dos cromosomas. XX, XY.

Tu y yo, entre nuestro ADN y otros ácidos humorísticos, y cítricos dolorosos para las visceras; podemos encontrar la huella fósil de la letra que falta en nuestra ecuación biológica. Nuestra homogeneidad y reacción. Nuestra cadena evolutiva. Nuestra extinción en zig-zag. Los bostezos reacios a cultivar nuestra infección. Tan virulentos y atrapados, tan cómodos en nuestra fiebre y nausea. Nuestro eslabón encontrado. Nuestra noche en víspera de nosotros mismos y nuestro peso al salir de un estado de coma. Esto es un número, dos significados, un acertijo para ella. Una noche sin dormir. Un mensaje criptico.


-A.M.

domingo, 30 de enero de 2011

Plan de monumentos suspensivos.

Construimos monumentos, de la misma manera que enderezamos nuestras columnas para vernos en el cristal, para competir, alzarnos entre las experiencias inocentes y apuntar con nuestros brazos como jabalinas, al campo vacío desde la ventana de tu departamento. En tu departamento nos conocimos, en tu espacio virtual nos encantamos, en el teatro aprendimos a sostener las manos y susurrar canciones. En tus lunares encontré puntos suspensivos, en mis pestañas encontraste apoyo, en nuestros días de prueba encontramos una visión, y ahora pareciera que necesitamos lentes para seguirla. Aún veo tu silueta, y tú ni estás aquí, aún huelo tus celulas muertas, y tú no estás muerta aún. Tengo las evidencias, tengo los cabellos suficientes aún, para conseguir la realización, para derribar el obelisco que tienes por cordura y proteger la inocencia que se esconde en ojos que bien podrían inspirar a cualquier asesino serial.

Con bola en mano dejaste caer mi escepticismo. Me dejaste caer en dedos largos y gastados, que me aterran y me pegan a ti como una mosca, rata o cualquier tipo de sabándija, intentándolo todo. Administrandome cafeína directamente en las neuronas, y tu mezcla de adrenalina y feromonas en el torrente sanguineo. Me duermes con una misión y cuando despierto me pregunto si saliste por el diario; cuantas fotos tomaste de mi cadaver, cuantas historias y proyectos habrán surgido mientras dormía, cuantas de esas cosas me involucran aún... Cuanto tiempo estás en esto, de cuanto tiempo es tu contrato.

Así fue que hice un plan, para mí. Un plan con errores a proposito, un plan que podrías seguir conmigo. Te lo envié cuantas veces pude, te lo dije para saber si tus monumentos seguían en pie, para saber si tus lunares habían dejado el suspenso. Leiste el plan con labios rotos, con los ojos mirando a cualquier lado, con los brazos lanzándose de la ventana, con la nariz enterrada en tus años y los míos, con tu voz en canciones que has olvidado cantar por un tiempo, y yo con todo lo que cargo en mi centro de gravedad en una caja para ti. Tomas la caja con el plan y...


¿?

Give me an answer, give me one more day, every day.

-Adrián Martínez

lunes, 3 de enero de 2011

The wrong second.

Sometimes I just think you're preparing your scape... Sometimes I wish you proved me wrong.

Quickly settling to zero speed, buying a bullet for every day that floats away. Buying a candle for my photograph, so you don't have to see me, to illuminate me with your honest smile and your suspicious eyelids closing everytime I show up at the wrong second.

But the candle will burn, burn my picture in your room. What evidence will be left? What memory will you choose? What will remain? A coffin for all that I was.

Maybe you'd save your words to yourself, like you did with your life. Just make sure you leave everything behind, in the old coffin I reserved for the day.

Once the last gear stops, once the last drop of interest and adventure is gone, once that time comes, you know you have a key just where I broke mine. They will be waiting, like they are, they will be fighting like they are, and I will be sitting with my face on the candle, waiting for it to melt.

"Sometimes I just think you're preparing your scape... Sometimes I wish you proved me wrong."

iQuit.

-Adrián Martínez. A_M4L


viernes, 17 de diciembre de 2010

Navidad basura.

¿A dónde vamos a ir? Al relleno sanitario. Fuera del alcance del mar de luces, de ánimo festivo, de ánimo ocioso, de ánimo mugriento y hediondo. Cenaremos gaviota marinada en leche pasada, asada al humo intoxicante de la fogata de llantas que incendiamos con queroseno; servidos por ratas camareras con pequeños chalecos hechos de zapatos, de calcetines roídos. Una cena de ensueño, con ensalada de moho, y de postre twinkies añejados en jugo de basura. 


Súper elegantes, con lo más nuevo en ropa hecha de bolsas de supermercado rotas y abrigos de unicel con detalles en corcholata. Y cuando las moquientas narices y las rígidas orejas se sientan aquejadas por los bichos y lo friolento del ambiente, nos haremos gorros y orejeras de papel maché. Desenvolviendo regalos con objetos rotos y viejos, tan bonitos en sus cubiertas de lata, bolsa y tarjetas de servilleta, humectadas en gorupos de paloma. El lujo entre los lujos para terminar durmiendo plácidamente en un vagón de tren, lleno de paja. La mejor navidad... no como esas locuras que hacen los otros, esas historias de extrañas familias celebrando cumpleaños de gente que no conocen en casas amuebladas, con chimeneas y caja-imágenes, escuchando melodías corales en sus Aiputs. Cenando pavos inflados con verduras y frutas sin pudrir, bebiendo ponches calientes; intercambiando regalos costosos, nuevos e inservibles debajo de un pino que mataron para exhibirlo de trofeo y adorno en su sala de estar.


Si tú y yo hiciéramos eso... todo sería tan absurdo. Si la navidad no fuera una basura... no sería navidad. Si nos olvidáramos que estamos entre la basura, juntos; si nos olvidáramos de tener nuestras existencias chocando mutuamente entre lo hediondo y lo inesperado, si celebráramos las cosas y no a nosotros mismos chocando brevemente en un lapso de la órbita, seguiría habiendo basura y gente absurda, pero no estaríamos nosotros, en navidad.


Feliz navidad basurienta.



_A.M

Por: Martínez, Adrián. Diciembre 2010, incluído en Mojo Pin: Historias Instantáneas Vol. I

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Long story short.

Drowing myself in music. I don't really care if I had a choice. I've been squeezing my eyes out to the green screen, as sound waves wave me goodbye and echo through my egghead. And with this comes, some slowcore words and cheesy lines flashing me around. Words full of dullness, make me want to vomit but I have nothing inside to throw up. I like feeling miserable now and then, feeling like I could shout out that the drugs don't work and the troublemakers have won this match. I don't think you'd know, I don't think I'd want you to. Revisiting the sleepwalkers and the scarecrows, the purple mountains and the golden skies, DON'T WANT TO FALL INTO THE RAPTURE AND MISS THE GOLDEN PATH!!!!!

Long story short, this is a shit night.

_A.M

martes, 14 de diciembre de 2010

Untitled for the indifferent.

Where are we living? No one cares. What are we doing? We whistle, we walk, we go out in terms of knowing if we can know each other at all. We are close, closing doors within every step that our rusted knees make to lead us safely into mirrors we could break. We're waiting, watching the landscape as it changes with the cold. What are we waiting for? There's no one waiting for ourselves. All these books we read, all these songs we sing, all these little pieces of ourselves which are lying outside the big and ugly shell we used to call by a name we have forgotten. We have forgotten all of this.

Where are we living? Where no one stops to look at, we wave and say hello, we sit with closing eyelids, between the red lands. Determined to become one with the dust, but in the meanwhile, what are we doing? Where are all the happy shinny people they told us that existed out here?

No one cares, the ones that cared were dead before they even got here. And we raise our hands to them, what difference does it make? If the bright ones are three hundred thirty seven miles away, four hours forty eight minutes into tomorrow and tomorrow never comes, it never gets to hit us.

Where are we living? NonsenseTown.

_A.M.

martes, 7 de diciembre de 2010

¿Qué sigue?

México siempre tiene un retraso de unos 5 años respecto a USA y Europa en materia de cultura urbana. Hace un par de años el movimiento 'emo' estaba a full en el país, cuando en estados unidos ya había evolucionado y ramificado, el año fue 2007... Aterrizamos conceptos estéticos que ya eran patéticos y fugaces, y los hicimos una revoltura de idioteces y pleitos; no me digan no fuimos todos participes de esas estúpideces.

Ahora el año es 2010 y sucede algo parecido pero mucho más revuelto. La escena 'indie, hipster, alternativa', como quieran llamarle (cualquier denominación es igualmente pretenciosa y estúpida) se ha vuelto un cáncer para la industria musical, de la moda, en fin, para todas las actividades creativas. En el afán de ser intelectuales de banqueta, la muchachada tomó como estandarte las redes sociales y una que otra banda 'no comercial' con 15 millones de visitas en youtube y se forraron de cuadritos, wayfarer's, franelas, bufandas musulmanes y ipods. Hablando de cosas vintage compradas en algún local de C.C. y soñando con algún día comprar una camisa güanga de American Apparel, muchachadas de 15 años que poco tienen que ver con las personas que iniciaron hace 20 con la resurrección de las vanguardias y el aprecio auténticamente irónico por el sarcasmo y los absurdos. Todo se ha vuelto en remolinos de gente que quiere ser como otra gente y que busca siempre ser más 'underground' o más 'cool'... es realmente patético. Y más aún cuando nos preguntamos ¿Qué sigue?

En Europa ya se están gestando las bases de lo que sigue, el ser refinado y recatado, elegancia pues. El nuevo escape para los que están dos pasos adelante. Aquí ya está pegando duro y las personas que antes de estas oleadas pasaban desapercibidas, ahora son clasificadas, cuando nunca quisieron serlo. Lo que nos queda es que siempre ha habido gente fuera de los moldes, fuera de las olas y fuera de las filas... y la seguirá habiendo. Si me preguntan que contracultura o cultura urbana sigue, les puedo decir firmemente que se vayan a comer tunas y simplemente vístanse sin pensar, escuchen lo que les haga vibrar las atrofiadas neuronas que poseen y no busquen ser diferentes, ser diferente implica ser tú mismo, aunque te veas normal a comparación de los bloques circundantes. El ser diferente no implica resaltar, no implica ser el más 'trendy', el más sabelotodo, el más excéntrico... ustedes saben a donde quiero llegar y lo que he querido decir con todo esto.

Hablando con amigos de la carrera, nos hemos visto a nosotros mismos como posibles candidatos a ser 'hipsters', si nos ponemos en el lugar de algún observador común... Ahora ¿como ser algo que nunca quisimos o intentamos ser? ¿Mi papá es hipster acaso por tener wayfarer's setenteros y camisas de franela que usó en su juventud? ¿Mi mamá es hipster por haber escuchado a Pixies y The Smiths en los 80's? gente así siempre ha existido, en todo caso, el hipster común y original tiene más de 60 años... El termino en si es una mamada, impuesta por los circulos universitarios gringos, al rescatar el termino 'hip' de los 40's. Cuando inciaron a llamar a esta gente así, eran gente que no lo había escogido, ahora veo chavitos en la calle, el centro llamandose 'indie y hipster', no se podría ser más pretencioso, caer en una doble ironía...

Todo eso terminará pronto, ya se vislumbran nuevas olas en el norte y aquí faltan un par de años para que la muchachada meta la pata y tenga que crecer a fuerzitas. Así es y así será, y la gente rara y autentica seguirá en pie, por ahí, rondando, pasando inadvertida.
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Some random guy I was chatting with the other day:

I think for the most part, everyone or "general hipsterdom" will be tired of calling themselves hipsters and are content in doing whatever the fuck they want, weaing whatever the fuck they want. The elitist/avant-garde types will try to act more "intellectual." And then you have for the next 3 or so years, you have middle school teeny boppers trying to buy into a commercialized form of the hipster subculture.

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And some internet troll's opinion on the subject:

PROTIP: Hipster is the embodiment combination of all other subcultures. Since Hipster is everything that could be considered 'hip' the only new direction to move in is "unhip", which would become hip indefinitely.

The circle continues, and hipster is here to stay.


^^^^And a reply to this:

being unhip is hip already, you're behind the times.

Also, hating on hipsters is a hipster thing. I'm just saying. You can deny all you want, but you can't escape being a hipster.

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Y esto sería gracioso y no me molestaría mucho si sucediera:

Crust punk is going to become so much more hip soon trust me. Everybody's going to be wearing a dirty utilitarian jumpsuit with Johnny Hobo patches. Guarantee it.




Ahora los dejo con una canción de Arcade Fire, una critica directa hacia "the modern kids"

domingo, 21 de marzo de 2010

She was as random as myself.

She was as random as myself. She was as random as my illusions. She was laughing while flying on a picnic trip. She kept her drawings only to herself. She decided before I found a solution. She was my last high in my fake acid trip. I saw that uncertain look on her face, I couldn't smile as good as she deserved. Trapped me so close while saying nothing at all, joking and jumpinng being silly to find your way around me. These are only assumptions of a random mind, reserved for your subtle ways.

In between the lot of random talks we've had so far, most of them stand out as being phylosophical and somewhat revealing. I found out, the little you know about me, you know it (and remember) better than I am at remembering (and knowing) how not to be an idiot. On a side note, you seem to be as 'boring' and 'bitter' at times, as I am. You seem to be as random as myself.

-Adrián Martínez


PS: I tried to write some lyrics for some chords I played today, This came out. I Guess I can make it into a song somehow... I'll keep you informed. Been a while since I last posted, I'll try to put some more posts up in the next few days. Cya!

domingo, 28 de febrero de 2010

Tiempo, interés y viceversa

Un viernes de estilo indefinido, un viernes queda con un toque de gracia y un corte al por mayor. Cortando la conversación, mensajes no captados, momentos aplazados con fervor. Interrupciones que no busco, los golpes de suerte son cada vez más bruscos, estoy a medio camino perdiendo el sendero por el cual volver.

Pasos vendidos al mejor postor, por un imán, una brújula para ir río arriba sin caer, a la cima, quiero ver el panorama, acampar por una noche y regresar cuando sepa como caminar porque me he cansado de correr.

Y así, corriendo choqué con la última sobreviviente. Tres veces hoy, y espero que una vez mañana, una vez que el misterio y la elegancia hagan interpretado su papel, mis expectativas y las suyas ¿Encajarán de alguna forma? ¿Tendremos algo que decir? ¿Lo tenemos incluso ahora? ¿Fue espontáneo o una conspiración a nuestro favor?

¿Hay tiempo y no interés o viceversa?



-Adrián Martínez

viernes, 12 de febrero de 2010

Campiña Inglesa

No sé donde caeré esta vez, siempre pensé que no era bueno equilibrándome, pero sí equilibrando mis alrededores. Siempre pensé que la gravedad me uniría aunque fuese oníricamente a una campiña inglesa. Siempre pensé que tenía razón la mayoría del tiempo. Siempre pensé en ese momento de distracción cuando por fin tuve la oportunidad. Siempre pensé que la oportunidad seguía en pie.

Llegue a imaginar cómo si con vivencias sutiles y memorias directas, la maleza se retiraría de mi sendero de campiña inglesa. Llegue a imaginar cómo sería si pudiera soñar menos y vivir más. Llegue a sentirme real, a sentir mi peso y la gravedad tomándome. Llegue a algún lugar, pero no era mi campiña inglesa.

-Adrián Martínez

martes, 2 de febrero de 2010

Historias instantáneas (Volumen 1) [Parte 2]

3.

No es la forma en que estoy sentado, no es la circulación atascada en el trafico, en mis extremidades. No son las luces estroboscópicas en el cielo ni los gritos descabellados y la gente peregrinando a paso de pingüinos. Ni la vergüenza, ni la sensación absurda de que el guardia en la entrada conspira contra ti. Sólo es esperar, sólo es congelarse al contacto con el viento. Son hojas cayendo sobre el metal y el adoquín, son viajes constantes entre pensamientos contrarios. Más hojas caen y ¿si el árbol cae encima? No quiero pensar en el estruendo, ni en las luces, ni en la gente. Sólo es esperar...


4.
¡Hey!, ¡Ahí! Despierta, desparrámate fuera de mi camino. ¿Necesitas luz? Ahí están, ahora sal de mi camino. No, no sé si se despidieron, no sé que te ocurrió, tampoco sé quien eres, ni me importaría sino estuvieras bloqueando mi paso #568. No, no creo que al árbol le interese, ni siquiera fue el quien me despertó cuando yo estaba en tu lugar.


-Adrián Martínez